No me digas que no (menos empelota)

Cuando me enteré que estaba embarazada, mi escondido e impensado instinto maternal funcionó más rápido de lo que pensaba: sospeché inmediatamente que esperaba a  un niño. Y así fue, tempranamente Raimundo mostró el pene y toda la energía con la que viene este hombrecito al que ya amo con toda mi alma. Igual me hubiera…