Víctimas de las circunstancias ¡Un asco!

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Si tuviéramos que elegir un “papel” o “rol” para interpretar en la vida en general, creo que la mayoría escogería el de héroe o heroína. Incluso algunos, entre quienes me incluyo, nos sentimos muy seducidos con la idea de ser los villanos, porque es entretenido a veces ser el malo de la película. Hay otros que prefieren un rol más secundario, algo así como la “Viola Davis” de la vida, cosa no menor por cierto.

Pero lo que me cuesta entender es a esas lacras que andan de víctima. Qué cosa tan desagradable para el resto escuchar sus quejidos y discurso lastimero. Para mí éstos son los verdaderos villanos y hay que tener un cuidado único para relacionarse con estos pelotas.

Víctima es toda persona o animal que sufre un daño o un perjuicio por parte de algo o alguien. Así, podemos encontrar a víctimas de abuso, víctimas de un delito, víctimas del Estado, víctimas de violencia, víctimas de la presión etc.

Pero quiero referirme a las “víctimas por opción”, que son los que creen que el mundo los perjudica constantemente. Víctima permanente y perpetua de las circunstancias. Hombres y mujeres que libremente han escogido sus vidas, sus parejas, sus carreras, sus amigos, pero que siguen culpando al destino, a la mala suerte, a la madre, a la abuela paterna, de sus fracasos y malas decisiones.

Para mí, son personas ególatras, con una ausencia total de autocrítica y que lo único que buscan es aprovecharse de los weones (entre las que me incluyo) que solemos ser piadosos y ayudarlos en todo.justintrudeaucrying

Conozco muy de cerca un caso de una persona que cada vez que puede, se queja en voz alta de  lo “mal que lo ha tratado la vida”. Le encanta que lo llamen en diminutivo (“Juanito, el pobre de Juanito, Juanin), esto de verdad es inaceptable. Prefiero que me digan que soy una hija de puta mala, a que me dijeran “la pobre Pamelita”.

Supuestamente ha sido una persona con mala suerte, cuando de verdad, es un pobre saco de weas.  Toma decisiones sin escuchar a la gente que no opina como él, es decir, solo considera la opinión de quienes encuentra simpáticos y que le llevan las de abajo. Ahora, si la decisión que tomó no era la correcta, jamás será su culpa. La culpa fue del resto porque lo aconsejaron mal.

Especialista para llorar por las lucas, pareciera que siempre tiene carencias, por lo que el resto de pelotas, lo ayuda siempre.

Son muy peligrosos, porque son encantadores, tiernos, y se inventan tantas virtudes que una, la muy gil, se las termina comprando.

Recuerdo a uno de esta clase. Se autodenominaba “genuino”, todo lo que él hacía era “genuino”. Se encontraba tan bueno, tan guapo, tan solidario cuando estábamos a solas, pero delante del resto, era muy lapidario con él mismo. Y ahí empecé a entender su dinámica, se lamentaba de ser “malo para o en algo” para que el resto empezara a decirle: “No Pepito, tú eres muy bueno, eres extraordinario, eres lindo”. Y él terminaba concluyendo “en realidad lo soy, gracias”. Entonces dejé de decirle que era bueno. Y empezó a distanciarse. No le gustó que dejara de alabarlo. Y por suerte se alejó.

Son los reyes del quejido, peor que el enfermo del Japening. Del tipo que llega en la mañana al trabajo y empieza: “Ay que frío hace”, “Estoy tan cansado”, “qué calor hace”.  Este tipo de víctima siempre se siente discriminado, envidiado, es muy mal pensado del resto, mendigan protagonismo, son llorones y mienten constantemente para blindarse. Viven en una realidad paralela lamentable.

Conozco a una mina que encaja perfecto con el tipo de víctima del que me refiero. Inventa cada cosa, que la discriminan por su religión, que una compañera de trabajo le copiaba la ropa, que el jefe le tenía mala porque como sabía que ella era una brillante profesional, la envidiaba. Una tipa infumable. Tiene una necesidad imperiosa de llamar la atención. Buena para llorar y buscar aliados que la apoyen en su dolor, la tipa debería preocuparse más de pensar por qué mierda no le duran los amigos y por qué todos le hacen el quite para trabajar con ella.

Sufren por cosas que de verdad no tienen importancia alguna, pero su deseo de ser consolada por el resto del mundo, las hace transformar pequeñeces en guerras mundiales, una diferencia de opinión en un ataque en su contra.

Para qué hablar de los que se sienten presionados por todo, estos weones son los peores según yo. Especialistas para sacarle el poto a la jeringa, aprovechadores,  dependientes emocionales, y especialistas en culpar al resto del daño que le provocan a las personas que los quieren.

En general son personas muy calculadoras, nada torpes, inseguros, generalmente infieles, y creen tener muchos amigos porque son aduladores y muy pateros.

Capaces de copiar ideas, sacar provecho de gente y situaciones, y no asumir ningún cagazo que se pudieran mandar a lo largo de su vida. Suelen ser los que abandonan en las relaciones amorosas, pero que no son los culpables, si no que “la presión social” los lleva a decidir y recular, y recular de recular, y así. Siempre es el otro el culpable, el desequilibrado, etc.

Me cuesta mucho entender al que sufre por opción, al que consigue las cosas inspirando lástima y peor aún, que no les de vergüenza ni por un segundo.

Así que este texto de repudio va dedicado a todos aquellos que no tienen los cocos ni ovarios suficientes para asumir responsabilidades y que viven en la comodidad de ser “el o la pobrecita”. Enfrentar la vida con ese nivel de crueldad con el resto ¡es realmente el colmo!

 

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2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Outsider dice:

    Mucho Facebook parece…

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